La juventud, deudora de la crisis

La continuada situación de incertidumbre y la llegada de una nueva crisis – social, política y económica – golpea los sentimientos de la juventud. El contexto inestable se traduce en una carencia directa de objetivos por parte de este segmento de la población, que ve sus sueños truncados. 

Si afrontar los desafíos que se avecinan ya se hace complicado desde una posición adulta, la situación se pone aún más difícil para unas nuevas generaciones indolentes, que procrastinan la toma de decisiones para su futuro por falta de claridad en el mismo. 

No hay estabilidad laboral, tampoco económica. Ni siquiera sentimental. La juventud no sabe a qué o dónde aferrarse. El miedo al fracaso se propaga y la sensación de no llegar nunca a nada y estar constantemente acelerados les inunda. 

Trend axes

  • Sisis
  • Recessionals
  • Quarter-life crisis
  • Involuted generation

Número de personas de 16 a 24 años que disponen de un empleo mientras que estudian en España. La tasa más alta desde 1987.

Porcentaje de personas jóvenes que se habían emancipado en el primer trimestre en 2021, según el observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España.

Porcentaje de juventud española que se encuentra trabajando en empleos de baja cualificación, a pesar de tener estudios superiores.

Porcentaje que representan las personas de menos de 30 años entre la representación de los parlamentos, pese a suponer la mitad de la población mundial.

Promesas no cumplidas

Las nuevas generaciones de jóvenes se constituyen del más al menos. En la mayoría de los casos, han vivido una infancia cómoda, con escasas preocupaciones, abierta a infinidad de posibilidades que les auguraban un futuro prometedor. No obstante, ante la realidad actual, que reduce sus opciones y cuestiona todo lo que han construido hasta ahora, la vida adulta les genera pavor. 

Escasas oportunidades laborales, pocos recursos para la emancipación, dificultades para la construcción de una familia…. Aquella vida que la sociedad les prometió se ha esfumado y es momento de reconstruir las expectativas marcadas. 

Spotlights

1.

El constante flujo de noticias negativas debe abrir paso a espacios para la reflexión y el diálogo esperanzador. No todo futuro tiene que ser peor.

2.

Las metas vitales tradicionales y el estado del bienestar ya no son un objetivo tan claro a perseguir por una generación que ha estado marcada por las crisis.

3.

El contexto de incertidumbre alerta sobre la salud mental de jóvenes y adolescentes, llegando a tratarse como una cuestión de estado clave. 

4.

Es imprescindible contar con la visión de este colectivo e involucrarle en la toma de decisiones públicas para mejorar su calidad de vida.

Descárgate el informe y descubre la tendencia completa

La generación de la crisis no ve la luz.